¡Los monstruos en Odontología también existen! Godzilla, king Kong, Predador, Aliens, el Kraken, son típicos monstruos del cine (ciencia ficción), pero en la vida cotidiana y en la odontología también podemos encontrarlos.
El término monstruo (latín monstrum) significa “augurio” y representaba una señal de desgracia o amenaza. No obstante, se suele aplicar para denominar cualquier característica negativa, perjudicial, tóxica o dañina, las cuales atentan contra el bienestar natural, rompiendo así la estructura de normalidad.
Generalmente, los monstruos en los cuentos clásicos se utilizan para ilustrar los peligros del medio o entorno; sin embargo, también pueden ser la representación de nuestros más oscuros comportamientos, pensamientos o deseos, proyectando así una versión en lo que podríamos convertirnos. De hecho, hay quienes afirman que el monstruo convive de forma constante con nosotros mismos, lo cual consiste en emociones o situaciones psicológicas reprimidas, contenidas, mal canalizadas o expresadas inadecuadamente que pueden llevarse a cabo en ambientes de índole personal o laboral (ambiente odontológico).
¿Qué puedo hacer con mis monstruos?
En la odontología, el miedo, el temor, la ansiedad, el pánico, la irritabilidad, la preocupación, la apatía (desinterés) y el estrés emocional suelen estar asociados al campo bucodental; donde, dichos monstruos usualmente representan los traumas, los arrepentimientos, los complejos, las vergüenzas internas o las emociones mal manejadas.
Existe una corriente psicológica llamada terapia de aceptación y compromiso, en la cual cuando los pensamientos negativos nos invaden, en lugar de tratar de luchar contra ellos, los aceptemos y nos comprometamos a actuar de la manera que creemos que deberíamos, independientemente de nuestros pensamientos. De esta forma, psicológicamente como parte del abordaje se sugieren tres (3) simples pasos a seguir, a saber:
- Identificarlos: Reconocerlos y relacionar posibles características como agentes detonantes, tiempo de duración, signos y síntomas que genera.
- Aceptarlos y entenderlos: Aprender a comprender a los monstruos sin juicios o sentimientos de culpa.
- Afrontarlos y manejarlos: Abordarlos de manera creativa e innovadora.
Cabe destacar que los monstruos no desaparecen por ignorarlos, al contrario ¡crecen! Al no enfrentar a tus monstruos los haces más fuertes aumentado la probabilidad de afectar otras áreas o aspectos de tu vida.
“No se de monstruos debajo de mi cama, siempre estuvieron dentro de mí”.
Anónimo
Reflexionando…
Cada ser humano se construye sobre sus propios monstruos, conflictos y limitaciones. ¡Adiestrar nuestros monstruos nos permite evolucionar e incluso sacarles provecho!
Por lo tanto, el odontólogo y su equipo de trabajo deben estar conscientes de estas situaciones para realizar un abordaje integral de sus pacientes. Asimismo, este tipo de conocimiento le permite manejar al profesional sus propios estados emocionales para ofrecer una excelente atención.
“Vivir con un monstruo adentró es un arte; pero sacarlo a pasear es una obra maestra”.
Anónimo


